angle-left XXXVII Semana de música antigua de Álava. Catedral de Santa María, 5 de septiembre.

XXXVII Semana de música antigua de Álava. Catedral de Santa María, 5 de septiembre.

05/09/2019

Horario: 20:15
Lugar: Catedral de Santa María, Vitoria-Gasteiz
Precio: Entrada con invitación hasta completar aforo.


FORMA ANTIQVA.

 

Alejandro Villar, flauta de pico.

Daniel Pinteño, violín.

Ruth Verona, violoncello.

Pablo Zapico, guitarra barroca.

Aarón Zapico, clave.

 

Centrado en los hermanos Pablo, Daniel y Aarón Zapico, Forma Antiqva es un conjunto de música barroca de formación variable que reúne a los intérpretes más brillantes de su generación y que está considerado por la crítica como uno de los conjuntos más importantes de la música clásica en España.

Su fulgurante carrera incluye conciertos en los más prestigiosos festivales y ciclos del país: Teatro Real, Auditorio Nacional de Música y Fundación Juan March de Madrid, L'Auditori y Palau de la Música Catalana de Barcelona, Palau de la Música de Valencia, inauguración de las Temporadas de Ópera de Oviedo y Teatro Arriaga Bilbao, Festival Internacional de Música y Danza de Granada, Festival Internacinal de Música de Santander, Quincena Musical y Jazzaldia de San Sebastián, Semana de Música Religiosa de Cuenca, el Festival Pórtico de Zamora y el Teatro-Auditorio de El Escorial.

Su intensa agenda internacional les ha llevado a grandes festivales y salas internacionales como la Frick Collection de Nueva York, el York Early Music Festival del Reino Unido, el Ludwigsburger Schlossfestspiele, el Musikfestpiele Postdam y el Thüringer Bachwochen en Alemania, el Van Vlaanderen en Brujas (Bélgica) o Letní slavnosti staré hudby y Prátelé Pražského jara en la República Checa, y el Camberra International Chamber Music Festival en Australia. Además, Forma Antiqva se ha presentado en diferentes salas y auditorios de Francia, Reino Unido, Italia, Alemania, Suiza, Grecia, República Checa, Polonia, Serbia, Bolivia, Brasil, Perú, Chile, Panamá, Colombia, Japón o Singapur.

Su grabación en 2011 de Las Cuatro Estaciones de Antonio Vivaldi (The Four Seasons) fue calificada por la crítica española y europea de «referencia» y, al igual que su anterior registro Concerto Zapico, supuso un éxito de ventas en gran parte de Europa. Artistas exclusivos de una discográfica considerada de culto, la alemana Winter & Winter, todas las grabaciones de Forma Antiqva han recogido el aplauso unánime de público y crítica: Supersonic de Pizzicato, Excepcional de Scherzo, Recomendado de CD Compact, Excelente de Ritmo, Prelude Classical Music Awards 2009, nominaciones en 2010, 2011 y 2016 a los International Classical Music Awards o el Premio al mejor disco de música vocal barroca 2008/09 de CD Compact. Su grabación discográfica Crudo Amor (2016) recibió el sello Excepcional de Scherzo y el Premio GEMA 2016 a la mejor producción discográfica. Concerto Zapico Vol. 2 salió al mercado en abril 2018 y supone la continuación de su exitoso proyecto para trío iniciado en 2010. Esta grabación ha sido galardonada con el Premio de la Música Independiente (Premio MIN) al Mejor Disco de Música Clásica 2019.

Forma Antiqva ha sido galardonado con el Premio de la Radio Televisión del Principado de Asturias, el Premio de la Música en Asturias, el Premio Serondaya a la Innovación Cultural, el Premio de Música Antigua de la Asociación de Festivales de Música Clásica de España y Asturiano del Mes del periódico La Nueva España. En 2016 recibió el Premio GEMA a mejor grupo español en la categoría de Barroco (s. XVIII) y Clasicismo.

Forma Antiqva es conjunto residente del Grup Camera.

Entre sus próximos compromisos para la temporada 18-19 figuran conciertos en la Semana de los Premios de la Fundación Princesa de Asturias de Oviedo; en los Caixaforums de Palma de Mallorca, Barcelona y Zaragoza, Madrid y El Escorial para el Festival Internacional de Arte Sacro, en el Festival de Torroella de Montgrí y representaciones en el Teatre Principal de Palma de Mallorca, así como en el Festival de Verano del Teatro-Auditorio de San Lorenzo de El Escorial y el Festival Internacional de Santander. También harán su debut en la prestigiosa temporada I concerti del Lingotto en Turín.

 


PROGRAMA

 

“Café Telemann”

La tarde del 25 de junio de 1767, en su apartamento de Hamburgo, fallecía por una dolencia en el pecho Georg Phillipp Telemann; cumplidos los 86 años. Enterrado pocos días después, el 29 de junio, en el Johannisfriedhof, varios periódicos y revistas de la ciudad publicaron obituarios y elogios poéticos en su honor pero el Staats-und Gelehrte Zeitung des Hamburgischen unpartheyischen Correspondenten simplemente sentenció que «su nombre es su elogio». En 2017, se cumplieron 250 años de su muerte: el compositor alemán más prolífico de la historia de la música. Con motivo de esta significativa y esperada efeméride, Forma Antiqva presenta su nuevo programa de música de cámara dedicado íntegramente a su figura: Café Telemann.

A pesar de ser el músico alemán más afamado de su tiempo, ese reconocimiento del que gozó en vida no se corresponde suficientemente con la valoración que se hace hoy en día de su obra. Hay una –inevitable por otra parte– tendencia a compararla con la de sus coetáneos J.S. Bach y G.F. Händel situándola, en cuanto a calidad, un peldaño por debajo de la de éstos últimos. Lo cierto es que la música de Telemann no logra alcanzar la profundidad bachiana ni el brillo deslumbrante de las grandes producciones de Händel pero, sin embargo, refleja a la perfección su dominio absoluto del lenguaje instrumental. Ese profundo conocimiento de la técnica, las características y los recursos de los propios instrumentos para los que escribía (el propio Telemann tocaba varios, incluida la flauta de pico) se hace especialmente evidente en su obra de pequeño formato: la de música de cámara. «Dar a cada instrumento lo que pide de manera que el instrumentista obtenga placer y el compositor satisfacción». Suya era esta máxima que, aunque nos puede parecer a priori banal o simple, cobra todo su sentido al escuchar y analizar su música, idiomática como pocas lo han sido desde el punto de vista instrumental. Café Telemann toma como punto de partida la colección «Essercizii Musici overo Dodeci Soli e Dodeci Trii à diversi stromenti» publicada en Hamburgo en 1740. Colección que alberga las sonatas para flauta de pico y continuo TWV 41:C5 y TWV 41:d4, dos obras de referencia absoluta dentro el repertorio flautístico; y la triosonata en La menor para flauta, violín y continuo TWV 42:a4. Por su parte, la sonata a 3 TWV 42:d10 está basada en el manuscrito V7117 de la biblioteca del Royal Conservatoire of Music de Bruselas que conserva las partes solistas sin el acompañamiento. La también triosonata para flauta de pico, violín y continuo TWV 42:a1 pertenece a una colección de seis tríos dedicados a varios instrumentos que Telemann publicó en Frankfurt en 1718. Mención aparte merece la sonatina TWV 41:c2, publicada en Hamburgo en 1730 junto con otra pieza similar (TWV 41:a4), de las cuales únicamente sobrevivió la parte solista en la Biblioteca Real de Copenhague, aunque recientemente ha aparecido el bajo en otra versión para violín de estas mismas obras conservada íntegramente en Dresde. Dado que esta sonatina en Do menor se ha recuperado mucho más tarde que el resto del repertorio para flauta del compositor alemán, es muy poco frecuente su escucha tanto en conciertos como en grabaciones.

Recogiendo el modelo del Café Zimmermann, legendario establecimiento del Leipzig barroco que hospedaba los conciertos del Collegium Musicum del propio Telemann, Forma Antiqva diseña este novedoso programa donde la música irá surgiendo de manera natural y agradable, sin las impostaciones del concierto clásico, como las tertulias alrededor de una buena taza de café. Como si el mismo Telemann estuviera ahí, sentado entre los músicos.

 

 

Café Telemann

Georg Philipp Telemann (1681-1767)

 

Largo, Trio Sonata TWV 42:a1

Vivace, Trio Sonata TWV 42:a1

Affettuoso, Trio Sonata TWV 42:a1

Allegro, Trio Sonata TWV 42:a1

                  * * * *

Affettuoso, Trio Sonata TWV 42:a4

Vivace, Sonata TWV 41:C5

Macaron

Grave, Trio Sonata TWV 42:a4

Vivace, Trio Sonata TWV 42:a4

Menuet & Trio, Trío Sonata TWV 42:a4

                  * * * *

Petit Beurres

Affettuoso, Sonata TWV 41:d4

Presto, Sonata TWV 41:d4

Brioche

Larghetto, Sonata TWV 41:C5

Allegro, Trio Sonata TWV 42:d10

                  * * * *

Mille feuille

Grave, Sonata TWV 41:d4

Adagio, Trio Sonata TWV 42:d10

Allegro, Sonata TWV 41:d4

Allegro, Trio Sonata TWV 42:d10

Presto, Trio Sonata TWV 42:d10

 

 


NOTAS AL PROGRAMA

 

Café Telemann

Cuando Georg Philipp Telemann (1681-1767) comenzó su formación musical en su Magdeburgo natal, las diferentes cortes alemanas experimentaron un gran florecimiento cultural que encontró en la música el arte y el lenguaje preferidos, tanto en sus ambientes cortesanos  y burgueses como para servir a las necesidades de los cultos luteranos. El más prolífico, quizás, de la historia de la música, creció en la misma época y ambiente cultural que J. S. Bach (1685-1750) y G. F. Händel (1685-1759), y disfrutó en vida de una fama sin precedentes como compositor y empresario, aunque tras su muerte sería injustamente olvidado durante mucho tiempo.

En el seno de una familia profundamente luterana, su padre era pastor y su madre, a su vez, hija de pastor, siguió una formación autodidacta en su infancia y juventud. Desaprobando su afán por dedicarse a la composición musical, sus padres le instaron a matricularse en Derecho en la Universidad de Leipzig, y aunque obedeció en un principio, Telemann tomó su propio camino y se hizo cargo del Collegium Musicum que Kuhnau había fundado años atrás en Leipzig, que Bach dirigiría años después. Compaginando labores como músico de iglesia y compositor de óperas, Telemann mostró ya entonces su interés por todos los géneros musicales y por estar al día en las novedades musicales que llegaban de Francia o Italia. Con veinticuatro años dejó Leipzig para aceptar el cargo de Kapellmeister en la corte de Erdmann II de Promnitz, en Sorau, donde la moda versallesca era verdaderamente influyente y con ella la música francesa. Tras una breve visita a París, en 1707, Telemann pasó por Eisenach, donde conoció a Bach antes de que éste marchara a Weimar, Frankfurt, hasta asentarse por fin en Hamburgo.

Fue en Hamburgo donde Telemann desarrolló gran parte de su carrera, escribiendo un número elevadísimo de obras entre óperas, música religiosa y obras instrumentales variadas. En aquella cosmopolita y comercial ciudad del norte de Alemania ocupó durante dieciséis años el cargo de director de la Ópera; reformó el Collegium Musicum; y dirigió la publicación de una revista musical titulada “Der Getreue Musikmeister” que, como señala L. Trullén, se puede considerar la primera publicación musical relevante que apareció de modo regular, en la que se editaban fragmentos de partituras y de pequeñas obras del propio Telemann y de otros compositores. Telemann publicaba cada número de la revista con las partituras incluidas y lo vendía por suscripción; obtuvo así una clientela fija, primeramente en Alemania, después, como en el caso de la “Tafelmusik” (1733) o “Musique de table”, en casi todos los países europeos incluida España.

Trabajador incansable, con olfato para los negocios y gran capacidad para asimilar las más modernas influencias estéticas de cada momento, incluso en su vejez, Telemann gozó de gran fama como compositor hasta su fallecimiento. Contribuyeron a su popularidad su “buen gusto”, aprendido de la música francesa; su comprensión de la expresión melódica de la música italiana, de la ópera, pero también de los Conciertos de Corelli cuyas copias se difundían por las principales cortes principescas de Centroeuropa; sus estudios de la música popular centroeuropea, especialmente de la música polaca; el uso de un contrapunto más ligero que el de los otros compatriotas de su época; y una inclinación hacia la sencillez y la ligereza, así como un conocimiento profundo de los timbres instrumentales. Otra virtud con mucho mérito: fue un adelantado a su tiempo; progresivamente, su música fue mezclando influencias de aquellos estilos “nacionales”, tan definidos durante el Barroco, al tiempo que se encaminó hacia un arte más “universal”, el que Gluck acabaría por definir como una “música que debía agradar a todas las naciones”, la que, efectivamente, triunfó en el Clasicismo.

Sin embargo y pese al enorme éxito que cosechó en vida, Telemann y sus obras cayeron en un injusto olvido. Cuando la musicología comenzó a estudiar y rescatar las obras de sus contemporáneos Bach y Händel, su música salió mal parada en aquellas comparaciones que la describieron como “familiar”, “artesana” o “tierna”. En la actualidad, después de que haya salido a la luz gran parte de su ingente catálogo compositivo, vocal e instrumental, con interesantes estudios y análisis musicológicos delante, podemos concluir que quizás su música tenía menos brillo o fuerza que la de sus más famosos compatriotas contemporáneos, pero sin duda fue más moderna e innovadora. Si en su juventud se formó en el uso del contrapunto,  técnica compositiva más popular del Barroco alemán, en su vejez, Telemann fue capaz de evolucionar en el concepto del estilo, pasando del Barroco al primer Clasicismo, y de crear obras que se pueden considerar ya precedentes de Haydn o de Gluck.

Muchas de las obras instrumentales que Telemann compuso para un cada vez más exigente público burgués, que además pagaba muy bien, fueron piezas para instrumentos diversos, música de cámara que en muchos ambientes alemanes recibió el nombre de “Hausmusik” [música doméstica]. El género en que el compositor obtuvo mejores críticas fue la Sonata en Trio. Una publicación que obtuvo grandes alabanzas en su época y de la cual Telemann estaba muy orgulloso llevó por título “Essercizii Musici overo Dodeci Soli e Dodeci Trii a diversi stromenti” y fue editada en Hamburgo en 1740. Sobre las sonatas en trío de esta colección escribió el propio compositor: “Atrajeron increíblemente la atención de la corte y la ciudadanía y me proporcionaron en breve tiempo un aprecio general que iba acompañado de gran cortesía”. Telemann las compuso tras una visita que había hecho a París y en ellas, destinadas a la flauta, el violín y el bajo continuo, se perciben rasgos del estilo francés, tan apreciado por el compositor.

En el concierto que ofrece Forma Antiqua, se pueden escuchar tres obras pertenecientes a esta colección. Se trata de las Sonatas para flauta de pico y continuo TWV 41:c5 y TWV 41:d4, y la Sonata en trío en La menor para flauta, violín y continuo TWV 42:a4. Telemann compuso un número tan elevado de piezas de este género a lo largo de su vida que siempre que se dedica un programa a su obra se puede sorprender al público con novedades, como la Sonata a trío TWV 42:d10 que como explica Forma Antiqua está basada en un manuscrito de la biblioteca del Real Conservatorio de Bruselas que conserva las partes solistas sin el acompañamiento. Todas las obras están presentadas de manera original bajo el título  “Café Telemann”, en referencia a aquella Cafetería Zimmermann de Leipzig, en la que Bach presentó gran parte de sus conciertos y obras instrumentales al público de la ciudad. El objetivo de Forma Antiqua es generar un ambiente relajado y, en cierta manera, alejado de la “etiqueta” de cualquier concierto clásico, en sus propias palabras, “como las tertulias alrededor de una buena taza de café, como si el mismo Telemann estuviera ahí, sentado entre los músicos”.

 

 


PROGRAMA COMPLETO - XXXVII SEMANA DE MÚSICA ANTIGUA DE ÁLAVA