null XXXVII Semana de música antigua de Álava. Maestu, 1 de septiembre.

XXXVII Semana de música antigua de Álava. Maestu, 1 de septiembre.

01/09/2019

Horario: 19:30
Lugar: Iglesia de la Invención de la Santa Cruz.
Precio: Entrada libre hasta completar aforo.


Lucía Caihuela, soprano.

Manuel Minguillón, archilaúd y guitarra barroca.

 

Lucía Caihuela.

Lucía Caihuela empezó a estudiar canto clásico en Madrid donde obtuvo el grado profesional con mención de honor en el Conservatorio Arturo Soria en 2012. De ahí se trasladó a los Países Bajos para especializarse en música antigua y en 2017 se licenció cum laude en el Conservatorio de Ámsterdam. Actualmente, está terminando su último año de master en el mismo conservatorio.

 

Lucía desarrolla la mayor parte de su trabajo en Holanda, Bélgica, Alemania y España. Colabora regularmente con ensembles como The Netherlands Bach Society, Collegium 1704, Música Temprana y Seconda Pratica.

 

Como solista ha cantado en salas como el Auditorio Nacional de Madrid, el Teatro Real de Madrid, TivoliVredenburg en Utrecht y Muziekgebouw aan ‘t IJ en Amsterdam,, así como en renombrados festivales internacionales como el Festival de Música Antigua de Utrecht en Holanda y el Thüringer Bachwochen en Alemania. Ha trabajado con directores como Richard Egarr, Jos van Veldhoven, José Antonio Montaño, Václav Luks, Paul Dombrecht y Philippe Herreweghe, entre otros.

 

En el repertorio operístico, Lucía hizo su debut en el Teatro Real como Proserpina en L’Orfeo de Monteverdi en uno de los proyectos pedagógicos del teatro en 2012. Posteriormente ha cantado los roles de Dido, en Dido y Aeneas de Purcell, el de Lucrecia, en la zarzuela barroca Donde hay violencia, no hay culpa de José de Nebra y el rol de Gerda, especialmente escrito para ella, en la obra contemporánea The falling soldier, de Nikos Ioakeim.

 

En octubre de 2017, Lucía fue una de las 40 finalistas de entre 1400 participantes en Neue Stimmen, una de las más prestigiosas competiciones de ópera a nivel mundial.

 

Lucía es también la directora artística y miembro fundador del ensemble La Pícara, especializado en la recuperación e interpretación de música barroca española.

 

Manuel Minguillón.

Nace en Madrid, España, donde estudia con Gerardo Arriaga y Jesús Sánchez. Seguidamente se traslada a Basilea, Suiza para estudiar con el maestro Hopkinson Smith. Posteriormente ingresa en la Eastman School of Music en Rochester, Nueva York donde obtiene un Master y un Doctorado en interpretación de instrumentos antiguos de cuerda pulsada con el maestro Paul O'Dette.

 

Manuel colabora con grupos como Gabrieli Consort & Players, Monteverdi Choir, English Baroque Soloist, Florilegium, La Nuova Musica, Galan, The Kings Singers, Charivari Agreable y Al Ayre español, La Compañía de Teatro Clásico de España, Nereydas, Vespres d’Arnadi, Delitiae Musicae, Impetus, La Dispersione, la Orquesta Barroca de Sevilla y La Orquesta Barroca de Salamanca, Musica Alchemica, Ludovice Ensemble, Accademia del Piacere, La Madrileña y Harmonia del Parnás lo que le lleva a tocar por toda Europa, Norteamérica y Australia.

 

Ha tocado para algunos de los más prestigiosos directores y solistas como Paul McCresh, John Elliot Gardiner, Paul O’Dette, Laurence Cummings, Benjamin Bayl, Eduardo López Banzo, Carlos Mena, María Espada, Emanuela Galli, Vivica Genaux, Romina Basso, Anna Bonitatibus, Emanuel Cencic entre otros.

 

Minguillón tiene más de una decena de grabaciones discográficas, para algunos sellos como Brilliant Classics, Signum Records, Enchiriadis, grabando con grupos como The King Singers, Delitiae Musicae, Charivari Agreable, Nereydas, Delia Agúndez, La Dispersione, New College Osford Choir, MUSIca ALcheMIca, Ludovice Ensemble entre otros.

 

En la actualidad vive y trabaja en Madrid donde es profesor de guitarra e Instrumentos de Cuerda Pulsada Renacentistas y Barrocos en Mingui Estudio y es director artístico de Collegium Musicum Madrid y Baroque Opera Studio.

 

 


PROGRAMA

 

“L’Eraclito Amoroso.”

Barbara Strozzi en 400 aniversario de su nacimiento.

El programa es una selección de madrigales y arias seleccionados de entre los ocho opus que publicó Barbara Strozzi, convirtiendose en el compositor/a con más música impresa del siglo XVII. El programa se completa con piezas instrumentales de Alessandro Piccinini. 

 

L’eraclito amoroso’

‘Così non la voglio’

Barbara Strozzi (1619-1677)

 

‘‘Che si può fare’

‘L’Amante consolato’

Barbara Strozzi

 

‘Aria II de saravanda in parte variate’

‘Passacagli’

Alessandro Piccinini (1566-ca. 1638)

 

‘Lagrime mie’

‘Pensaci ben mio core’

Barbara Strozzi

 

‘Toccata VI’

‘Corrente XII sopra un aria detta l’Alemana’

Alessandro Piccinini

 

‘L’amante segreto’

‘E pazzo il mio core’

Barbara Strozzi

 

 


NOTAS AL PROGRAMA

 

Desde que la llamada “Música Antigua” comenzó a protagonizar las programaciones de festivales en toda Europa, allá por los años 60 del siglo XX, las investigaciones en torno a compositores y obras han ampliado, y lo siguen haciendo, los horizontes de intérpretes y público.  A las siempre emocionantes e inspiradoras ejecuciones de Bach, Händel, Vivaldi y tantos otros compositores de esta época, que a menudo buscan el impacto emocional en el oyente, de la exploración del contraste y  originales puestas en escena, las nuevas programaciones nos permiten conocer toda la diversidad musical de aquella época. Tras el paso de los siglos y de tantas circunstancias acaecidas en ese largo periodo de tiempo, artistas y obras olvidadas recuperan su interés y su belleza gracias a intérpretes, investigadores y propuestas innovadoras de difusión.

En el capítulo de “olvidadas” y afortunadamente “recuperadas”, las mujeres compositoras del Barroco merecen que sus obras sean estudiadas, reconocidas y disfrutadas por todos. Curiosamente, las dos compositoras que protagonizan los conciertos de Les Sylvains y Lucía Caihuela y Manuel Minguillón, Francesca Caccini (1587-1641) y Barbara Strozzi (1619-1677), gozaron de  fama en sus vidas y presentaron sus composiciones ante los personajes más influyentes de la época, para, desaparecer absolutamente de la memoria hasta hace muy pocos años. La primera compositora fue hija de Giulio Caccini (c.1550-1618), virtuoso cantante y compositor que revolucionó la historia de la música en la Florencia de los Medici contribuyendo decisivamente a la invención de la monodia acompañada que dio origen al Barroco musical. Francesca recibió una completísima formación humanística y destacó desde su niñez con su voz y su talento, que mostró con apenas trece años en la boda del rey Enrique IV de Francia con María de Medici. Además de dirigir una academia de música en Florencia, compuso numerosas canciones y la primera ópera atribuida a una mujer, “La liberazione di Ruggiero”.

La veneciana Barbara Strozzi, compositora de la cual celebramos este año los cuatrocientos años de su nacimiento, perteneció a la segunda generación de intépretes y compositores de madrigales, cantatas y arias del primer Barroco italiano, recibió de su padre Giulio Strozzi, poeta y dramaturgo,  una educación erudita. Tras estudiar con Cavalli y familiarizarse con el estilo dramático de Monteverdi, Barbara descubrió el poder de la música para transmitir los afectos del texto y conducir a ejecutantes y oyentes a las emociones más profundas de cada palabra y de cada verso. Maestra en la expresión del dolor y de las pasiones humanas, ella misma interpretaba muchas de sus obras, pensadas para la explorar todos los matices expresivos de la voz de tesitura aguda. La publicación de ocho volúmenes de madrigales, cantatas, arias y duettos, que circularon por Europa a lo largo de todo el siglo XVII fue importantísima y difícil de alcanzar para cualquier compositor de la época.

 

Los estudios musicológicos que se realizan desde las últimas décadas en España están contribuyendo a que conozcamos la existencia de compositores que fueron muy importantes en su momento y que, como en el caso de Francesca Caccini y de Barbara Strozzi, deben ser recuperados y valorados como merecen. Los integrantes de Kanthoria reúnen en un interesantísimo programa de concierto las obras de dos de los principales compositores vascos del siglo XVIII, Joaquín Ojinaga (1719-1789), del cual se cumple el tercer centenario de su nacimiento, y Juan Andrés de Lombide (1745-1811), ambos dedicados a la música de tecla, clave y órgano.

Joaquín Ojinaga se trasladó a Madrid desde su Bilbao natal para estudiar órgano con el gran maestro José de Nebra. Tras ocupar el puesto de organista en el Real Convento de la Encarnación de Madrid, pasó por la Capilla Real hasta que en 1750 fue nombrado organista de la Catedral de Toledo, puesto que ocupó hasta su fallecimiento. El Padre López Calo estudió y publicó con la Sociedad de Estudios Vascos – Eusko Ikaskuntza, en 1989, las pocas obras que se conservan de Ojinaga, que el grupo Khantoria interpretará al clave y en arreglos de música de cámara con instrumentos originales. 

El otro compositor vasco que compartirá programa con Ojinaga y también con Bach y Scarlatti, es José Andrés Lombide, guipuzcoano de Elgeta, que también ejerció como organista, siguiendo los pasos de Ojinaga, opositando a puestos en Madrid y en la Catedral de Toledo, aunque el primer puesto que consiguió fue el de organista de la Catedral de Bilbao. Interesado en ascender a puestos de mayor relevancia, formó parte de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País y fue aceptado en 1772 como “socio profesor” tras presentar una colección de Sonatas para violín y clave. Después de pasar por la Catedral de Oviedo, consiguió por fin el puesto de organista en el Monasterio de la Encarnación.

 

De carácter bien distinto pero igualmente sugerente es el programa que ofrece Musbika Ensemble, que invita a viajar alrededor del mundo en el barco de uno de los más grandes marinos del mundo, Antonio de Gaztañeta (1656-1728). Gaztañeta, cuyas experiencias son dramatizadas por Josu Camara, creador de la compañía de teatro Kukubiltxo, salió de su Mutriku natal con apenas doce años para surcar los océanos en numerosas travesías y expediciones. Autor del tratado de navegación español más importante del siglo XVII, titulado “Norte de la Navegación”, introdujo importantes innovaciones en la náutica española, entre otras, las referentes a forma y tamaño de los barcos después de conocer en profundidad el funcionamiento de los buques de guerra de países como Holanda, Francia o Inglaterra. Así pues, Gaztañeta sentó las bases de la arquitectura naval española del siglo XVIII.

¿Qué música y qué instrumentos pudo escuchar Gaztañeta en todos aquellos puertos en los que atracó? Sin duda, música europea del Barroco pleno, pero también música americana, la de las Indias occidentales que en tantas ocasiones visitó, y por supuesto, es seguro que llevó consigo el recuerdo de la música que por aquel entonces se cantaba y se bailaba en su tierra.

 

 


PROGRAMA COMPLETO - XXXVII SEMANA DE MÚSICA ANTIGUA DE ÁLAVA